El comercio electrónico en España está en pleno crecimento desde el año 2000, y se estima que el volumen generado por consumidores finales de B2C, Business to Consumer, a finales de 2007 ascenderá a 4.250 millones de euros, con un incremento del 72% respecto al año anterior, y multiplicando por diez la cifra de negocio de 2003.

Teniendo en cuenta la evolución de años anteriores, se estima que en 2007 el porcentaje de internautas compradores respecto al total de internautas será del 37,6% lo que representará 7,7 millones de compradores por internet. Esto supone un incremento del 51% respecto al año anterior.

En cuanto a la distribución del volumen de negocio, podemos decir que en el segundo trimestre de 2007 los principales sectores de actividad fueron: transporte aéreo (28,3%), agencias de viajes (12,6%), juegos de azar (5,1%), espectáculos (4,8%) y marketing directo (4,8%), lo que representa más del 55% de todos los ingresos generados por comercio electrónico, como podemos ver en el gráfico siguiente.

En dicho periodo de evaluación, segundo trimestre de 2007, el número de transacciones realizadas ascendió a 11,7 millones sumando el transporte aéreo y las agencias de viajes cerca del 25%, y con sectores como la educación que genera el 8,3%.
Además de este crecimiento espectacular, se da el hecho que tanto compradores como no compradores utilizan internet como fuente de información comercial para posteriormente adquirir los productos o servicios en un establecimiento físico, y que la satisfacción de las compras por internet se constata que el 64,4% siempre queda satisfecho, y que un 34% casi siempre queda satisfecho, lo que nos presenta un futuro muy prometedor.
Actualmente España, como el resto del mundo, está inmersa en una situación económica dominada por 3 perturbaciones que interaccionan entre ellas y potencian su impacto. En primer lugar sufre una crisis financiera más duradera y profunda de lo previsto inicialmente. En segundo lugar, se ha producido un aumento de los precios del petróleo tan intenso como el observado a finales de los años setenta, que como consecuencia produce una disminución de la renta disponible, lo cual unido a tensiones inflacionistas ha hecho difícil tomar una orientación en la política monetaria.
Esta orientación se ha traducido en un incremento en los tipos de interés hasta el 4,25% y una posterior bajada de dichos tipos, lo que ha producido una sensación de desconfianza tanto a nivel empresarial como a nivel consumidor final respecto a la situación futura. En tercer lugar, el esperado ajuste en el sector de la vivienda (debido a su carácter cíclico) es generalizado y más intenso de lo previsto, centrándose en los países desarrollados, y potenciado por las dificultades de financiación.
Todo ello ha provocado una caída en el crecimiento de la economía del país, agudizada en el sector de la construcción y su industria afín, pero sensible en la mayoría de los sectores debido a la disminución general del consumo y la mala situación internacional para las exportaciones.
Ante esta situación económica, creemos que es el momento ideal para mejorar y ampliar los modelos de negocio actuales, utilizando internet como medio para ampliar la red de clientes y mejorar el funcionamiento. Para tener una idea de las posibilidades que brinda el comercio electrónico en España sólo hay que echar un vistazo al Estudio Comercio Electrónico B2C 2008 del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio del cual os podéis descargar una copia en formato pdf ( Ver informe ).